Los jueves nos ponemos nostálgicos y queremos recordar lugares, coches y momentos que marcaron época.

No podemos sino comenzar alabando a un clásico entre clásicos, el Citroën 2CV o, como se suele llamar popularmente, “el 2 caballos”

Citroën 2CV

 

Citroen 2CV amarillo


Un icono de forma peculiar

Este año se cumplen 70 años desde que comenzó a fabricarse y, a pesar del tiempo, aún con suerte se puede ver alguno de vez en cuando por las calles de alguna ciudad, haciendo que los jóvenes lo miren extrañados y los más mayores con nostalgia.

Nunca pasa desapercibido, porque su forma es única y tan reconocible que se ha convertido en todo un icono, a pesar de que en su momento se le comparara con una tortuga, como en este curioso anuncio.

Y no es para menos, seamos sinceros, no era un coche rápido.

Citroen 2cv caballos anuncio tortuga

“Nos enseñó todo lo que sabemos. No es tan malo ser una tortuga. Viven muchos años. Sufren pocos fallos mecánicos. Tienen poco apetito por consumir petróleo. No son, como sabemos, las criaturas más rápidas, pero, ¿hace falta que te recordemos la historia de la tortuga y la liebre?”

En su primera versión, la velocidad máxima que podía alcanzar era de 65km/h y, aunque se llamase 2CV, en realidad, su potencia era de 9CV, y con el paso del tiempo fue aumentando hasta los 35.

El tiempo ha ido dejando atrás muchas más cosas y entre ellas, curiosamente, parte de su nombre, que originalmente era el de “Citroën 2 Caballos de Vapor”, aunque más interesante es el nombre del prototipo, TPV, en francés Très Petit Voiture o, en castellano, Coche Muy Pequeño.

 

“¿Dónde está el abrelatas?”

 

Este pequeño se lanzó un 7 de octubre de 1948 al mercado y causó tal sensación y fue tal su éxito que la lista de espera para obtener uno de ellos era inmensa. Si hubieras querido comprarte un 2CV habrías tenido que esperar nada menos que… ¡6 años!

Sin embargo, no todo fueron elogios, durante su presentación, un periodista norteamericano dijo una frase que se quedó para la historia “¿Dónde está el abrelatas?”

Citroen 2cv auncio campo

Planea ahora realmente ver Europa en tu propio Citroën.

Su sencillez y bajo precio para la época hizo soñar con un futuro mejor a una Europa que aún intentaba resurgir de la Segunda Guerra Mundial. Y justo por eso se deseó que fuera muy práctico. ¿Que te querías ir de acampada al campo y habías olvidado las sillas? Pues sacabas los asientos del coche y se convertían en cómodas sillas de picnic.

Un coche de película

 

También hizo soñar, mucho más tarde, a Roger Moore cuando utilizó uno amarillo; con un motor modificado de un Citroën GS, seamos sinceros; para escapar de unos Peugeot 504 que le perseguían en la película Sólo para tus ojos, conduciendo como James Bond en 1981.

Finalmente, después de muchas versiones diferentes y muchos cambios, y con más de 5 millones de coches fabricados, el pequeño 2CV dijo adiós en 1990.

Pero eso ya, es otra historia.